El Gobierno del presidente boliviano, Evo Morales, comenzó experimentos para convertir en abono la hoja de coca, proyecto que podrá usar casi mil toneladas decomisadas al narcotráfico desde 2008 y que no pueden quemarse por mandato de la nueva Constitución.
Germán Loza, viceministro de la Coca de la cartera de Desarrollo Rural, dijo que se realizan experimentos con ese fin en el marco de un plan para industrializar la planta, declarada “patrimonio cultural” en la Carta Magna que promovió el ex sindicalista cocalero Morales, y evitar que sea desviada al narcotráfico.
“Ya no se puede dar a la coca el mismo tratamiento que se le daba antes. La nueva Constitución plantea nuevos emprendimientos para la coca y ya no se puede incinerar, y buscamos nuevos mecanismos para darle otros usos y convertirla en materia que apoye el mejoramiento de suelos”, explicó Loza.
La Constitución dice que “el Estado protege a la coca originaria y ancestral como patrimonio cultural, recurso natural renovable de la biodiversidad de Bolivia, y como factor de cohesión social”, y afirma que “en su estado natural no es estupefaciente”.
Se espera que los experimentos para convertirla en abono arrojen resultados en los próximos cuatro meses.
(Con información de EFE)



